Mercedes-Benz

Entrevista a Marga Gavilán, Gerente de Cars Barcelona

05.03.2021

Entrevista a Marga Gavilán
El concesionario de Sarrià de Cars Barcelona ha necesitado dos años de remodelación para convertirse en el primero de la casa en adoptar el innovador modelo MAR2020, que permite una interacción constante entre el usuario y el concesionario a través de un futurista sistema de tablets y pantallas LED. Al fondo del espacio destaca el impresionante “Star Wall” y sus más de cuatro metros de imágenes impactantes en super alta definición. El conjunto es tan pulcro y abierto que parece más un laboratorio “hi-tech” que un lugar en el que se venden y reparan automóviles.
Marga Gavilán, la gerente de Cars Barcelona, confiesa que está como niña con zapatos nuevos con su coquetón concesionario y que su máxima prioridad ahora es impregnar de empatía y humanidad este derroche de tecnología para conseguir que vender un coche siga siendo una experiencia emocional más allá de las pantallitas.
Me llama la atención que este sistema se haya implementado primero en un concesionario relativamente pequeño como éste y no en la flag shop de Cars Barcelona del Paseo Manuel Girona.
Se trataba precisamente de esto, de darle relevancia también al concesionario de Sarrià. De hecho las entregas de coches nuevos de Manuel Girona se hacen aquí también. Pero más allá de eso, este concesionario representa un punto de inflexión, una nueva etapa de la firma. Efectivamente es un local más pequeñito si lo comparamos con otros del grupo, pero justamente por eso era el más adecuado para convertirse en un concesionario de proximidad. Un concesionario como éste permite un trato personalizado y directo, poder tratar al cliente por su nombre y poder preguntarle por su familia. Creo mucho en este concepto de proximidad del que ahora se habla tanto para otros negocios; ¿por qué no habría de ser también así en el automóvil?
¿Cómo se concreta este “concesionario de proximidad” en lo práctico?
Es un error común pensar que el precio lo es todo a la hora de vender un coche. La mayoría de clientes están dispuestos a pagar un poquito más por no sentirse uno más y considerarse mejor tratados. Y con eso no me refiero algo estético, sino a sentir que al otro lado de la mesa hay alguien a quien le preocupa realmente dar la respuesta adecuada a las necesidades de la persona que tiene delante y no solamente “colocarle” un coche. No puede ser que los concesionarios sean lugares en los que el cliente entre a comprarse un automóvil y no aparezca más hasta las revisiones... o a veces ni eso. Defiendo un nuevo estilo de concesionario más abierto, incluso más social, al que se pueda entrar simplemente a mirar las novedades sintiéndose cómodo y bien recibido. De hecho, aunque ahora mismo y con esta maldita pandemia no es posible, a mí me encanta cuando viene alguna persona entusiasta de la marca y me pide permiso simplemente para ver los coches de cerca y sacarse un par de fotografías con ellos. Y tenemos una cafetera estupenda que hace un café delicioso.
Accede a la web de Quadis para leer la entrevista completa.